Manifestaciones del hipotiroidismo en el embarazo.
Las manifestaciones del hipotiroidismo materno suelen no ser típicas, sin embargo, debe sospechárselo cuando la embarazada refiere hipersomnia, constipación, intolerancia al frío, cabellos y piel secos, detección de bocio, etc. o se reconocen otros signos compatibles. Estudios recientes han sugerido que ciertas anormalidades leves del desarrollo cerebral pueden verse en niños nacidos de madres que tenían hipotiroidismo leve no tratados durante el embarazo.
El tratamiento del hipotiroidismo en una mujer embarazada es el mismo que para un hombre o una mujer no embarazada, o se reemplazo adecuado de hormona tiroidea en la forma de levotiroxina Debe iniciarse tratamiento de inmediato al diagnóstico.
• Se prefiere administrar Tiroxina.
• En regiones con deficiencia de Yodo será necesario prescribir el suplemento adecuado, vía oral o parenteral.
• Si la embarazada ya se halla en tratamiento, se incrementará la dosis de T4 el aumento será mayor si se trata de hipotiroidismo postablativo, y menor si existe parénquima tiroideo, como en Tiroiditis de Hashimoto
• La dosis óptima debe alcanzarse en el menor plazo posible, siendo deseable en el 1º trimestre.
• El objetivo es suprimir las manifestaciones clínicas de hipotiroidismo si existen y lograr determinaciones de T4L en valores normales o normales altos.
• El seguimiento clínico deberá realizarse cada 3 a 4 semanas durante el embarazo, y luego del parto, hasta confirmar eutiroidismo;
• Luego del parto, se disminuye la dosis, de acuerdo a los menores requerimientos.
• No se impedirá la lactancia a madres que toman hormonas tiroideas (el pasaje por leche materna es igual al de una madre lactante sana).
Es importante hacer notar que los requisitos de levotiroxina con frecuencia aumentan durante el embarazo, en ocasiones la dosis de levotiroxina puede duplicarse. La dosis de levotiroxina debe optimizarse en las mujeres hipotiroideas antes de quedar embarazadas. Las mujeres con hipotiroidismo deben medirse la función tiroidea en cuanto se detecte el embarazo y la dosis debe ser ajustada según sea necesario, para mantener la TSH en el rango normal. Las pruebas de función tiroidea deben ser repetidas aproximadamente cada 6 o 8 semanas durante el embarazo para asegurar la función tiroidea normal durante todo el embarazo. Si es necesario un cambio en la dosis de levotiroxina, las pruebas de función tiroidea deben repetirse más tarde. Tan pronto como el niño nace, la mujer puede volver a la dosis de levotiroxina que usualmente tomaba antes del embarazo. Es importante también reconocer que las vitaminas prenatales contienen hierro, que puede impedir la absorción de la hormona tiroidea desde el tracto gastrointestinal. En consecuencia la levotiroxina y las vitaminas prenatales no deben tomarse al mismo tiempo y deben estar separadas por los menos por 2 o 3 horas.


















