Las consultas con el medico
Debemos señalar que es importante que la futura madre reciba más cuidado en cuanto sepa que está embarazada o en la medida de lo posible antes de concebir el embarazo. Las visitas al médico periódicas son vitales tanto para la madre como para el bebé. Durante el primer trimestre se requiere de chequeo médico mensual.
Después de que una prueba, sanguínea, mediante el tacto o ultrasonido confirma el embarazo. El médico realiza un examen físico riguroso y completo. También hace una historia médica detallada y evalúa los posibles riesgos del embarazo. Debemos responder sinceramente todas las preguntas incluso hasta las más embarazosas relacionadas con el estilo de vida.
Con una idea clara y completa de la historia médica de la madre se puede proporcionar un mejor cuidado. Se ordena un análisis sanguíneo para determinar el factor RH. Aunque no es frecuente, pero cuando los resultados de Rh del feto y la madre no coinciden, puede ocasionar enfermedades graves y hasta la muerte del bebé. Por el análisis de sangre también se pueden detectar signos de exposición a sífilis, rubéola, hepatitis B y posiblemente VIH. También infecciones o diabetes y un cultivo cervical para verificar la existencia de enfermedades de transmisión sexual como gonorrea y clamidia.
El médico indica algunas pautas acerca de la nutrición durante el embarazo. Pues es común que comamos lo que queremos y no lo que necesitamos y corremos el riego de empezar a padecer de la presión, diabetes y otros riesgos que pueden evitarse con una correcta alimentación. También hay que obtener cantidades suficientes de nutrientes, como el ácido fólico, proteínas, calcio, hierro y mucho líquidos., se recomiende tomar vitaminas prenatales. Se advierte sobre los peligros del consumo de alcohol, cafeína y tabaco.
A menos que una condición de salud lo impida, el médico recomienda la práctica de ejercicio. Las buenas condiciones físicas ayudan a la madre a mantener su capacidad aeróbica, resistencia muscular y flexibilidad, ayuda en la dilatación y para el trabajo de parto y el parto. Si usted practica yoga, natación, su nueva condición de mujer embarazada no se lo impide, solo la limita un poco a medida que el bebe va creciendo. Si nunca ha practicado ejercicio este es un buen momento para comenzar pero poco a poco con caminatas cortas y luego un poco más largas, subir escaleras, hacer cuclillas. La práctica del sexo en las posiciones que le sea más cómoda también son de mucha ayuda.



















