La madre y el alcohol.

No existen pruebas que determinen exactamente qué cantidad de alcohol provoca anomalías congénitas, cada organismo metaboliza el alcohol de manera diferente. Hay otros factores que también dificultan la variabilidad de los resultados, como la edad de la madre, la hora, frecuencia y cantidad del consumo de alcohol y si éste se ingiere o no junto con alimentos. A pesar de que un SAF en toda su magnitud es el resultado del consumo crónico de alcohol durante el embarazo, también puede ocurrir con sólo una copa ocasional o una borrachera. En los primeros meses muchas mujeres ni siquiera saben que están embarazadas. Por eso es importante que las mujeres que quieran quedarse embarazadas adopten comportamientos saludables antes del momento de la concepción.
El alcohol atraviesa fácilmente la barrera placentaria y el feto no está preparado como la madre para eliminar el alcohol y tiende a una concentración muy alta de esta sustancia, que además permanece en su organismo mucho más tiempo. Los niños cuyas madres beben durante el primer trimestre, son los que tienen más graves problemas, pues es durante este período cuando se está formando el cerebro. Las conexiones cerebrales del feto no se pueden formar correctamente en presencia del alcohol.
Algunas madres se han abstenido de consumir alcohol durante el primer trimestre del embarazo y tienen la tentación del consumo en los últimos meses. Lo que no saben es que durante el segundo y tercer trimestre es una de las etapas más complejas del desarrollo cerebral, es en este período durante el cual el sistema nervioso puede quedar gravemente afectado por el alcohol.
Tanto el SAF como cualquier otra afección relacionada con el alcohol prenatal son totalmente prevenibles, si la mujer no bebe alcohol antes y durante el embarazo. Si una mujer bebe alcohol durante la gestación, mientras más pronto deje de beber, mejor será para el bebé y para ella. Si una mujer es sexualmente activa, no toma ninguna medida para evitar el embarazo, no debería beber alcohol, pues podría estar embarazada y no saberlo hasta varias semanas más tarde. Si una mujer no puede dejar de beber, debe comunicarse con su médico.
Las madres no son las únicas personas que pueden prevenir el SAF, los familiares, amigos y en especial el padre que también juega un papel importante a la hora de ayudar a la madre a abstenerse de beber alcohol. Puede ayudarla a que se inhiba de beber alcohol si evita situaciones sociales donde se consume alcohol y si él también deja de hacerlo. beso-bebe1

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