Embarazo y vegetales

images2Pueden citarse varios motivos por los que una persona decida optar por un régimen alimentario vegetariano, como por ejemplo humanitario, religioso y filosófico, de salud y ambiental.
Existen tres tipos principales de vegetarianos 1. El lacto-ovo-vegetariano consumen productos animales como leche, huevos, queso, etc. pero se abstienen de comer carne. 2. Lacto y ovo vegetariano limitan los productos animales a los derivados lácteos o a los huevos, pero no incluyen a ambos. 3. Vegetariano total mantienen una dieta exclusivamente con frutas, verduras, legumbres, nueces y granos.
La caracteriza fundamentalmente que distingue al vegetariano del resto de las costumbres alimenticias es la exclusión de la carne y sus derivados. El practicante de este tipo de dieta debe ser consciente de cuáles son los nutrientes esenciales para satisfacer las necesidades del organismo. Una dieta vegetariana, al igual que la no vegetariana, debe proveer de 40 a 50 nutrientes esenciales y 20 aminoácidos especialmente que no los provee la dieta vegetariana pura.
Si diferenciamos a las mujeres en estado de gestación entre las vegetarianas y las no vegetarianas, debemos señalar que las primeras no logran cubrir los requerimientos nutricionales del organismo en gestación ya que la cantidad de proteínas que ingieren con los vegetales y los cereales son de baja en calidad, por carecer de los 20 aminoácidos esenciales. En cambio las no vegetarianas incorporan suficiente cantidad de proteínas ingiriendo huevos, manteca, leche, yogur o queso.
Inmediatamente después del parto la mujer pierden aproximadamente siete kilos del peso aumentado durante el embarazo, alrededor de tres kilos son del bebé, un kilo de la placenta, un kilo de líquido amniótico y sangre que se pierden en el parto y dos kilos por la reducción en el tamaño del útero y la pérdida del líquido extracelular o edemas por la orina. El resto del peso aumentado en forma de grasas se perderá más lentamente con ayuda de dieta y ejercicios físicos.
Debemos señalar que después del parto el organismo concentra todas sus fuerzas en la lactancia. La cantidad de leche en la madre es muy variable y está en relación con el gasto de energía diario. Se modifica con el tipo de alimentación y la ingestión de líquidos, por lo que es imprescindible que la madre que amamanta sustituya los líquidos que pierde en la lactancia mediante una regular ingestión de líquidos y alimentos. En lactancia aumentan aún más las necesidades energéticas y alimenticias. Es importante procurar comer a menudo, sin dejar pasar mucho tiempo entre una y otra comida. De esta forma se mantiene una fortaleza continua, y constante de proteínas 8 %, 55 % de grasa y 37 % de hidratos de carbono. La leche materna contiene un 30 % más de proteínas que la leche de vaca. Los ni¬ños alimentados a pecho presentan un menor índice de enfermedades con respecto a los alimentados artificialmente, aumenta la posibilidad de infecciones, diarreas, vó¬mitos. La tasa de infecciones respiratorias es cinco veces más alta, así como la de internaciones hospitalarias. Esto se de¬ba a los efectos beneficiosos de las inmunoglobinas que posee la leche materna.

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