El embarazo y la diabetes
La diabetes en el embarazo puede provocar consecuencias graves e irreversibles para la madre y el feto en crecimiento, la gravedad depende del grado de la diabetes de la madre, en especial si sufre de complicaciones vasculares y de un control deficiente de la glucosa en la sangre. De ahí la importancia de mantener chequeos constantes y cuidados especiales en la alimentación para el bienestar de la madre y el feto. La diabetes que se presenta durante el embarazo se describe como 2 tipos importantes 1. Diabetes gestacional. Cuando una madre que no sufre de diabetes desarrolla resistencia a la insulina a causa de las hormonas del embarazo. 2. Diabetes preexistente. Mujeres que padecen de diabetes dependiente de la insulina de tipo I. La primera es ocasionada por que el nivel de glucosas se elevado en demasía y otros síntomas de diabetes aparecen en la mujer embarazada quien anteriormente nunca ha sido diagnosticada como diabética, por lo general estos síntomas desaparecen después del parto. La diabetes preexistente es causada por la carencia en el organismo de insulina, por lo que debe extremar los cuidados en la alimentación el cuidado de la presión arterial, buen control de la azúcar en sangre.
El riesgo de que surjan complicaciones antes, durante y después es mayor que en una embarazada saludable, por lo que hay que tener un control estricto de los niveles de glucosa para disminuir los riesgos tales como aborto espontaneo, cesarías, mal formación genética, defectos de la espina dorsal, cardiacos y cerebrales, problemas renales. La hipertensión también puede ocasionar problemas para la madre y el feto, en algunos casos es necesario inducir el parto antes de tiempo. Una paciente con una preeclamsia leve probablemente permanezca hospitalizada para preservar la vida de los dos ya que la preeclampsia grave puede producir convulsiones. El hidramnios ocurre cuando hay exceso de líquido amniótico en el saco gestacional del bebé, esto puede causar molestias en algunas mujeres y hacer que se inicie prematuramente antes de las 37 semanas el trabajo de parto y propio parto. La macrosomia describe a un bebé que es considerablemente más grandede lo común, debido a que todos los nutrientes que el feto recibe provienen directamente de la sangre de la madre. Si la sangre de la madre tiene demasiada glucosa, el páncreas del feto recibe los niveles altos de glucosa y produce más insulina en un esfuerzo por usar esa glucosa, el feto convierte el exceso de glucosa en grasa. La combinación de los niveles altos de glucosa de la madre y de los niveles altos de insulina del feto da como resultado unos depósitos grandes de grasa, causando el crecimiento excesivo del feto. Aun cuando la madre presenta diabetes gestacional, el feto puede continuar creciendo La hipoglucemia se refiere al azúcar baja en el bebé después del parto. Este problema se consecuente si los niveles del azúcar en la sangre de la madre han sido sistemáticamente altos, causándole al feto un nivel alto de insulina en la circulación.
Por esto y otros trastornos es necesario que la pareja y en especial la madre mantenga un seguimiento regular a la consulta media y que haga con regularidad todos los chequeos correspondientes, para mantener su salud y contribuir de una mejor forma a la se hijo.



















