Efectos del alcohol en el embarazo
Está demostrado que una mujer que consume grandes cantidades de alcohol durante la gestación expone a su hijo, en una situación de alto riesgo de aparición de daños y déficits mentales y físicos. Se conoce con certeza que el alcohol cruza libremente la barrera placentaria y alcanza el feto. La creencia popular cree que nos referimos a problemas grabes de alcoholismo o el consumo de altas cantidades durante un tiempo del embarazo, lo que no nos imaginamos es que también en pequeñas cantidades como 30 ml al día, puede hacer que el niño manifieste un peso inferior al normal y se ha observado un aumento del riesgo de aborto espontáneo con ingestas de alcohol tan insignificantes como 30 ml a la semana y aumenta, del mismo modo, la posibilidad de que el niño padezca malformaciones. Claro que hay que tener en cuenta que a mayor consumo de alcohol, mayor riesgo de anomalías
La ingestión de alcohol trae consecuencias grabes para el desarrollo del feto durante el embarazo y después del parto para el crecimiento saludable del niño. El feto puede presentar malformación facial, déficit del crecimiento prenatal, malformación del sistema nervioso central, incluyendo retraso mental. El alcohol destruye las neuronas (célula nerviosa que no se regenera), afectando especialmente en la formación o malformación de las neuronas del bebé, la 2ª causa más frecuente de retraso mental es el consumo de alcohol por parte de la madre. La causa más conocida de retraso mental en todo el mundo es la inanición y la mala nutrición, que indirectamente está relacionada, ya que la madre que consume alcohol se alimenta mal y por tanto no nutre bien el bebé. También puede haber deshidratación en la madre (falta de líquidos), ya que generalmente, las alcohólicas no suelen tomar otro tipo de bebidas. El sistema hormonal de la madre se ve afectado, especialmente en el funcionamiento de la placenta, lo que provoca que el transporte de nutrientes, oxigeno, y desechos no sea el adecuado. Se producen también alteraciones en el celebro del feto, ya que el alcohol afecta casi todas las células, principalmente las de un bebé que está en formación. El feto depende del tipo de malformación o complicación que presente, de la rapidez con que se trate el problema, y de la resistencia que tenga este feto para sobrevivir. El tiempo de vida probablemente está reducido y no se puede esperar que mejore la deficiencia mental ni la del crecimiento al cien por ciento.
El feto al estar expuesto a tantas malformaciones a causa del consumo de alcohol por parte de la madre es difícil concretar un pronóstico, ya que por lo general son madres que no se preocupan por su estado de salud ni de la seguridad de ella y el bebe por lo que no acudirá con regularidad al médico y no seguirá los consejos del mismo. Contra esto lo más seguro que conocemos es dejar de beber durante este periodo y si es un embarazo deseado o se que lo hemos planeado con antelación lo mejor es no consumir nada de alcohol.


















