Alimentos que debemos evitarse ingerir en el embarazo.
En esta epata debido a las modificaciones naturales del embarazo se ven modificados algunos órganos como los de la región del estómago y otros órganos digestivos, que se encuentra invadida por el útero. Es posible que se produzca intolerancia en relación a alimen¬tos que en otras circunstancias eran aceptados y digeridos con facilidad.
Por lo general suelen causar molestias los alimentos y condimentos fuer¬tes de todo tipo como, alimentos fritos, salchichas, pescado ahumado o salado y pastelería muy elaborada. También se debe disminuir y entre lo posible eliminar por completo el consumo de alimentos de tercera categoría o sin valor nutritivo, desvitalizados y desmineralizados.
Evitar o disminuir el consumo fundamentalmente de sustancias como la cafeína, café, el té, del cacao y de las bebidas con cola, que excitan y estimulan el organismo, sin alimentarlo. El nivel de cafeína en la sangre del embrión alcanza el mismo que el de la madre, con la diferencia que en la madre la cafeína se eliminada con el tiempo, mientras que en el embrión el proceso de elimina¬ción es más lento. Tomadas grandes cantidades interfiere en el crecimiento y el desarrollo del feto, provocando nacimientos de bajo peso y aumenta el riesgo de abortos espontáneos, además de inhibir la absorción de hierro por el organismo.
Los alimentos en conserva o con preparación compleja y mucho sazón no deben ser ingeridos, ya que cuanto más elaborada sea una comida, más se empobrece en elementos nutritivos a la vez que aumenta su contenido calórico. Reducir el consumo de platos muy condimentados, de carne cruda o poco cocción, alimentos que puedan producir intoxicación, como los mariscos, mejillones.
Es aconsejable reemplazar el azúcar por otro tipo de endulzantes como la miel o el azúcar integral. Evitar el exceso de azúcar, de sal y los que engordan, los refinados y elaborados industrialmente. Preste siempre atención a las etiquetas de los alimentos, si en ellas encontrara que el producto contiene grasas, colorantes, sal, aditivos, calorías en exceso, consumirlos con moderación y desconfianza.
En referencia al alcohol es prudente restringir, pero preferiblemente eliminar por completo su consumo. Medio vaso de vino por comida puede significar un consumo importante y perjudicial para el bebé, el alcohol pasa rápidamente a la placenta, trayendo grabes consecuencias y riesgos especialmente en el bebe. Un 20 % de los niños que tienen problemas mentales son gestados por madres alcohólicas.



















