Alimentación y aspectos socio-culturales.
El modo en que la pobreza influye sobre los defectos de nacimiento y las muertes infantiles es complejo y poco claro. Las mujeres que viven en mejores condiciones socioeconómicas tienen hijos mejor desarrollados que las mujeres más pobres de la misma comunidad. Estos problemas nutricionales no pueden solucionarse sólo con brindar una atención médica mejor y más barata. La pobreza durante la infancia de una niña produce daños irreparables antes de llegar a la edad de procrear. Lo que genera una cadena de partos y nacimientos por debajo de las condiciones óptimas.
La deficiencia nutricional es un factor clave en la alta mortalidad de madres y niños en el tercer mundo. Por más que se aumenta el número de visitas al médico, es imposible remediar la insuficiencia nutricional en la dieta de la embarazada. Y una buena guía acerca de la dieta tampoco asegurará una nutrición adecuada, sin las condiciones financieras y sin el deseo porque otros son los problemas para una mejor alimentación.
Una mujer que vive en la pobreza es un caso de embarazo de alto riesgo. Estos riesgos pue¬den reducirse no eliminarse mediante nutrición adecuada, educación y asesoramiento nutricional. Algunos factores de riesgo incluyen embarazo a una edad demasiado temprana, es¬caso peso del niño al nacer, intervalo breve entre un parto y otro, ilegiti¬mi¬dad, agotamiento, higiene deficiente, enfermedades crónicas, etc.
También es importante la calidad higiénica de las condiciones de vida y las posibilidades de infección. A mayor des¬nu¬tri¬ción, mayores posibilidades de casos de infección y epidemia. Las sociedades muy pobres cuentan con menos medios para impedir el contagio de infecciones y epidemias, menos medios de eliminación de basura, menos dinero para medicamentos destina¬da a erradicar la enfermedad y deficientes comunicaciones con las zonas en las que podrían tratar estos problemas. Por lo tanto hay un mayor riesgo de enfermedades infecciosas, que interfieren en el crecimien¬to y contribuyen a la alta frecuencia de enfermedades de los niños en estas socieda¬des.
Los hábi¬tos alimenticios durante la vida de la madre, tiene mayor influencia en la evolución del em¬barazo y en el peso del bebé, que los alimentos que ingirió durante el mismo. Algunos de los inconvenientes que ocasionan los nacimientos bajo peso son un mayor índice de mortalidad en el momento del parto, menores defensas que los bebés con peso dentro de los límites normales, crecimiento y desarrollo físico y psíquico pobres, mayores posibilidades de infecciones, etc.


















